lunes, 1 de octubre de 2012

Entrevista a Salvador Aragón: “El origen del 60% de las ideas que terminan en proyectos exitosos de innovación son los propios empleados de las compañías”

Salvador Aragón, profesor en IE BUSINESS SCHOOL y experto en Innovación, responde a nuestra preguntas en el blog de INNAC.

¿Qué es “innovación”, además de la tercera I en el famoso I+D+i?

Bajo mi punto de vista la innovación puede ser definida como un proceso por el cual se transforman ideas en nuevos productos, servicios, procesos y modelos de negocio dentro de un marco de incertidumbre. Todo ello dirigido a lograr una diferenciación competitiva en un mercado. Se trata de un proceso organizativo, y como tal puede y debe ser gestionado.

¿Puede haber innovación sin inversión en investigación?

La innovación puede ser iniciada mediante la generación de ideas, conocimientos o tecnologías originales dentro de una empresa mediante una actividad de investigación propia, o bien mediante la adquisición de dichas ideas, conocimientos o tecnologías en el mercado. Bajo esta premisa es posible la innovación sin inversión en investigación, aunque en dicho caso la empresa deberá asumir una inversión en la adquisición de esos "activos innovadores". En todo caso, siempre será necesario dedicar recursos a la innovación.

¿Una pyme puede innovar? ¿Tienes algún ejemplo concreto llamativo?

Por supuesto. De hecho uno de los modelos más interesantes de innovación es el basado en la figura del emprendedor capaz de descubrir oportunidades en el mercado que la gran empresa es incapaz de ver debido a su propio tamaño. ¿Alguien recuerda que en sus inicios, año 1975, Microsoft fue una pyme con sólo dos empleados?

¿Quién debe innovar? 

El origen del 60% de las ideas que terminan en proyectos exitosos de innovación son los propios empleados de las compañías. Todos los empleados deben ser partícipes en el proceso de innovación bien como generadores de ideas, participantes en las iniciativas de innovación o como exploradores del mercado. Uno de los errores más comunes es asumir que la innovación es responsabilidad exclusiva de empleados que llevan bata blanca (áreas de I+D) o camisetas más o menos coloridas (creativos).

¿Cómo crear una cultura de innovación en una empresa?

La receta es tan sencilla de escribir como complicada de cocinar. El primer punto de partida es el compromiso de la alta dirección con la innovación. El segundo es diseñar la organización y el proceso que debe soportar la innovación permanente en la organización. Y el tercero hacer que este proceso funcione. Para ello son fundamentales tres ingredientes: presupuesto para incentivos a la innovación, tiempo para poder pensar fuera de la esclavitud del día a día, y modelos de innovación que puedan ser admirados e imitados dentro de la organización.

Igor Galo

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