lunes, 17 de diciembre de 2012

Entrevista a Ismael Pulido, Innovation Management de Endesa: “Todos los proyectos de innovación de la empresa se valoran económicamente”

Igor Galo


La compañía eléctrica ha creado un mercado de ideas entre sus trabajadores que ha recibido 1.400 propuestas este año, de las que 16 se llevarán a la práctica.

¿En qué consiste ser el responsable de los procesos de innovación de una empresa?

Una cultura de innovación adecuada consiste en que todos los empleados de la compañía sean conscientes de la importancia de la innovación para el resultado presente y futuro de su empresa. Para que esto sea posible son muy importantes programas de sensibilización y comunicación  adaptados al rol de cada empleado, así como unos mecanismos transparentes y conocidos por todo el mundo que permitan a los empleados saber cómo pueden canalizar su potencial innovador.

Acaban de  desarrollar un mercado de ideas de empleados en Endesa. ¿Cómo surgió la idea y cómo se ha desarrollado?

Hace tiempo que venimos gestionando ideas de empleados a través de distintos medios, y queríamos darle un nuevo impulso. Nos propusimos implicar no solo a aquellos que tienen un perfil ‘creativo’ y aportan ideas, sino también a aquellos que contribuyen a la innovación a través de sus comentarios (los críticos) o los que a través de sus inversiones ayudan a tomar las mejores decisiones (los visionarios).

El formato de nuestra plataforma Eidos Market desde luego ha cumplido estos objetivos, a través de un juego de simulación de bolsa en el que los valores a invertir son las ideas de los empleados, hemos recogido unas 1400 ideas en lo que va de año, y seguimos recibiendo.

Este tipo de iniciativas, ¿cómo sienta entre los trabajadores?

La aceptación inicial de acciones para escuchar las ideas de los empleados suelen ser siempre muy buenas, lo más complicado viene cuando hay que implementar las ideas seleccionadas, dentro de un muy exigente día a día con numerosas presiones orientadas al corto plazo. Solamente si las ideas recibidas solucionan problemas reales del área implicada van a tener el pleno apoyo de la organización

Esto incide en uno de los puntos clave del éxito de la innovación: para encontrar buenas respuestas hay que hacer buenas preguntas, y para ello hay que implicar a los mandos directivos desde el principio, hacer que ellos identifiquen “dónde les aprieta el zapato” para focalizar las soluciones recibidas en sus intereses más prioritarios.

¿Algún ejemplo que con esta iniciativa haya sido seleccionado llevado a la práctica?

Esta primera edición cerró la recogida de ideas en agosto y aunque aún es muy reciente, de las ideas recibidas ya se han seleccionado unas 16 primeras que resultan de gran interés para los sponsors. Ahora estamos en fase de  desarrollo trabajando para que en breve alguna de ellas se pueda materializar. Tenemos algunas que están ya bastante maduras.

¿Se hace seguimiento del resultado económico de esas ideas? ¿Cuánto mejoran la competitividad de la empresa?

Todos los proyectos de innovación de la empresa se valoran económicamente dentro nuestra metodología “innovation to value”, incorporando  una cuantificación como elemento de toma de decisiones antes, durante y en la fase de ejecución de los mismos.

Tenemos experiencias de pequeñas mejoras operativas, en la operación o mantenimiento de nuestra actividad, que extendidas a nivel global aportan un valor muy significativo, como por ejemplo los sistemas antifraude que se utilizan en nuestras empresas distribuidoras de Latinoamérica, y que evitan la pérdida de millones de dólares. Impulsamos también las pequeñas optimizaciones operativas sugeridas por los empleados ya que nos permiten ser más eficientes y eficaces, y en este sentido nadie conoce mejor el trabajo diario que los propios empleados de la compañía.

¿Son ideas innovadoras?

Hemos recibido ideas realmente originales, como la propuesta de un sistema orientado a la protección de la fauna marina en tomas de agua de plantas térmicas, a través de barreras de burbujas. Este método lo propuso un empleado, biólogo marino, observando comportamientos de pesca de las ballenas Yubarta del Pacífico.

En general las ideas que proponen los empleados tienen mucho que ver con su realidad más cercana, son aquellas cosas que todos los días decimos: “¿Por qué no se hará esto así?”, pero que si no sabemos dónde acudir se quedan en nuestra cabeza o no pasan del estado de queja mental.

¿Qué barreras hay en las grandes empresas para que las ideas e innovaciones lleguen desde todos sus puntos a la dirección?

La presión de resultados a corto plazo, la falta de comunicación entre distintas áreas, o la falta de una auténtica cultura de tolerancia al “error productivo” es decir aquellas iniciativas que aunque fracasen dejan una lección aprendida de valor para la organización,  muchas veces redunda en una falta de motivación de los empleados y suele acabar con el convencimiento de que es mejor que “inventen otros”.

El antídoto contra estos males pasa ineludiblemente por hacer consciente a la organización a todos los niveles, de que en el contexto actual la innovación no es un lujo sino una necesidad para hacer sostenible cualquier empresa por más consolidada que esta parezca.

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