lunes, 18 de marzo de 2013

Entrevista a Enrique Dans, Instituto de Empresa: “Llega una nueva oleada de disrupción salvaje con la impresión tridimensional y la fabricación flexible”

La innovación que supuso la aparición Internet cambió la forma de trabajar de muchas empresas. Sobre todo de aquellas que vendían contenidos y servicios como música, la gestión de viajes o el consumo de contenidos. Hoy se vislumbran nuevas innovaciones que pueden cambiar el mundo. La mayor podría ser la generalización de la impresión tridimensional que permitirá fabricar productos a muy pequeña escala. Y esta revolución afectará al mundo de los objetos y bienes físicos. Una disrupción salvaje a la que las pymes deben estar atentas para subirse a su ola. 


Igor Galo

Hay muchos modelos de innovación que pueden funcionar, según Enrique Dans. Desde la de Apple, que este profesor de IE Business School explica que se basa en la reinvención de conceptos que ya existen, hasta los innovadores radicales o aquellas empresas que optimizan e innovan en procesos para ser más eficientes. 

Hay rumores de que Apple lanza un producto, el iWatch. ¿Es innovación o dispersión de foco? 

Es innovación en el sentido más clásico de la marca: tomar un concepto y reinventarlo, reinterpretarlo bajo su prisma de diseño y usabilidad. Para la marca es una forma de crear sus propios nichos, que durante un tiempo puede dominar comercialmente gracias al hecho de ser quien los ha definido. Haber reinventado conceptos previamente agotados como el reproductor MP3, el teléfono móvil o el tablet es una garantía suficiente para acometer la reinvención del reloj de pulsera, y más cuando ya hay varias empresas ya explorando el concepto con resultados prometedores. 

Los accionistas de Apple, ¿qué valoran? ¿Su producción presente o su capacidad de innovar con éxito? 

La cotización de Apple valora precisamente su capacidad para la reinvención, porque una vez llevado a cabo ese proceso, la empresa, por su filosofía cerrada, suele tener problemas para mantener su dominio en esos mismos segmentos. Aunque hablemos de una empresa con un indudable nivel de excelencia en sus operaciones, lo que el mercado valora es su capacidad de redefinir segmentos y mantenerlos cierto tiempo bajo su control. 

Apple creó el primer Smartphone que tuvo éxito, aunque Nokia lo hizo antes técnicamente. ¿Es mejor crear algo nuevo o innovar sobre algo que ya existe? 

La idea es tomar conceptos útiles pero no siempre bien diseñados, y simplemente "hacerlos bien", ajustados a un código de diseño y usabilidad consistente en el control absoluto de la calidad y de la experiencia de usuario. 

Si añades a ello un componente aspiracional elevado, obtienes un resultado notable: que todos los productos quieren parecerse a ese que ha redefinido el segmento. Es un ciclo virtuoso que la compañía ha sido capaz de reeditar ya en varias ocasiones, y cada una de ellas supone una infusión de beneficios elevadísima, porque la compañía, contrariamente a la inmensa mayoría de sus competidores en la electrónica de consumo, trabaja con márgenes muy saneados. 

En tu opinión, ¿qué empresas tecnológicas del mundo son las más innovadoras? 

La innovación es un concepto complejo. Apple tiene un enorme mérito por ser capaz de prácticamente procedimentar la innovación, mientras que otras empresas, como IBM o Google, lo tienen por ser capaces de apoyarse en ecosistemas abiertos sin vampirizarlos y obtener gracias a ello una productividad muy superior para su inversión en investigación y desarrollo. 

O Twitter, que es galácticamente buena incorporando la innovación procedente de su comunidad de usuarios y de su ecosistema de desarrolladores. Hay muchos modelos de innovación, y muchas empresas que los aprovechan muy bien o que los combinan de manera brillante. 

En tecnología, con los ritmos de desarrollo que existe hoy en día, ¿sólo las empresas que innovan radicalmente sobrevivirán? 

No necesariamente. Como en todas las industrias, hay sitio para la innovación radical, pero también para los buenos optimizadores, para los que buscan el liderazgo en costes, para quienes trabajan la diferenciación... en realidad, nada que no aparezca en los modelos clásicos de la dirección estratégica. 

Lo bueno de la tecnología como industria es que permite estudiar esos procesos y esas dinámicas competitivas de manera muy rápida, del mismo modo que un investigador en genética no estudia elefantes, cuyo ciclo reproductivo solo le daría para estudiar unas pocas generaciones, sino moscas de la fruta o bacterias. 

¿Cómo puede ayudar la tecnología a las pymes españolas a innovar? ¿Cómo se tienen que utilizar las herramientas que hoy tenemos para crear nuevos productos o servicios? 

Las pymes en general deben estar muy atentas a los procesos que generan caídas radicales de las barreras de entrada. Internet provocó un cambio radical al eliminar de manera brutal las barreras a la creación y gestión de información, de bits: de repente, cualquiera podía generar una presencia en la web, un contenido, una interacción. 

Ahora llega una nueva oleada de disrupción salvaje con todo el mundo de la impresión tridimensional y la fabricación flexible, un cambio que promete hacer lo mismo con los productos basados en átomos que lo que Internet provocó en los productos basados en bits, pero muchas pymes aún no saben de qué estamos hablando, o peor, se quedan mirando a las impresoras tridimensionales con mirada escéptica y pensando que hablamos de fabricar figuritas y adornos absurdos para poner en una estantería. 

Cuando caigan en la cuenta de que las barreras al prototipado y a la fabricación de cualquier cosa han caído bruscamente, será demasiado tarde para muchas. Esto es como el surf: para subirse a las olas, hay que hacerlo en el momento preciso, no antes de que lleguen ni mucho después de que hayan pasado.

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