miércoles, 18 de diciembre de 2013

Raúl Juanatey, Premio Fundación Altran para la innovación 2013: “En productos tradicionales, a las dificultades de la innovación se añade la inercia de lo ya existente”

El año pasado Raúl Juanatey quedó finalista del premio a la innovación de la Fundación Altran. Un “no éxito” que no ha impedido volver a intentarlo, esta vez con éxito, este año. Junto con su hermano Jesús han sido destacados este año por esta fundación gracias a un patinete reinventado que se puede impulsar sin poner el pie en el suelo. Ya busca inversores para comercializar el producto. 


Igor Galo

¿Qué es para ti la actitud innovadora? 

Creo surge de la curiosidad por conocer cómo funciona todo lo que nos rodea, de ahí vienen luego las ideas de cómo sería posible mejorarlo. 

El año pasado fuiste finalista de los premios de innovación Altran y este año han sido los ganadores. ¿Qué es más importante para innovar con éxito: el trabajo o la inspiración? 

El trabajo sin duda, la inspiración es algo de un momento, pero antes necesitas meses y años trabajando en aprender cómo funcionan los productos y los servicios, y alguno de ellos, que seguramente no tendrán ninguna relación directa, servirán de fuente de inspiración para la nueva idea. Después necesitas trabajar en simplificar, perfeccionar, y promocionar la idea para conseguir que pueda interesar a alguien y llegue a tener algo de valor. 

¿Con que proyecto ganaron este año el premio de innovación de Altran? 

Este año hemos ganado el premio Altran a la Innovación con un patinete en el que el usuario no realiza el impulso sobre el suelo, sino sobre una rueda auxiliar situada en la parte trasera y conectada a esta por un engranaje. El patinete mantiene las ventajas de los patinetes tradicionales, como compacidad, flexibilidad de uso, y operación similar a la de caminar, pero obtiene muchas de las ventajas de las bicicletas. 

La idea surge a raíz del proyecto que presentamos el año pasado, una “Estación de Autobuses de Doble Piso”, que permitía el acceso directo al piso superior de los Autobuses de dos alturas. En el proyecto, la estación servía de soporte para el aparcamiento de bicicletas, pero era una solución que no me convencía, por la pérdida de espacio y tiempo que suponía; llevar las bicicletas en el autobús tampoco era práctico por su tamaño; la solución ideal era el patinete, pero en su diseño tradicional tenía inconvenientes, y pensando en cómo solucionarlos surgió la nueva idea. 

Han diseñado un patinete innovador. ¿Es posible innovar en productos “tradicionales”? 

En este caso la innovación no sólo es sobre un patinete, sino que consiste en añadirle una rueda y un engranaje, que son dos productos que llevan miles de años funcionando. Un ejemplo claro sin salir de las ruedas serían las maletas; una maleta con ruedas nos parece algo natural y evidente, pero es algo que sólo lleva unas décadas con nosotros. Yo mismo, con 45 años, he cargado con maletas “al peso” y hacerlo me parecía lo más natural. 
Otro punto a señalar es que en productos tradicionales, a las dificultades de la innovación en sí se añade la inercia de lo ya existente, no sólo por parte de los fabricantes con sus inversiones acumuladas en desarrollo y producción, sino por parte de los propios consumidores: por ejemplo, asociamos las bicicletas a la movilidad urbana y los patinetes a cosas de niños, y usar un patinete para la movilidad urbana de adultos no nos parece natural. 

¿Están en la fase de buscar inversores? 

Sí, estamos en fase de búsqueda de inversores. Teniendo en cuenta que el patinete propuesto se puede desarrollar a partir de casi cualquier patinete, mi idea inicial es que sea desarrollado por los fabricantes de patinetes como un producto adicional de sus gamas de productos. La inversión en desarrollo final y en equipos de fabricación sería asumida por estos fabricantes. 

Además, por parte de Altran, al haber obtenido el premio, la compañía se encargará de ver todos los aspectos que incumben al desarrollo. En estos momentos se está configurando el equipo de expertos que asesorarán el proyecto durante un periodo de seis meses. 

Además de “innovador/inventor” también trabaja en una empresa solar. ¿Cree que las empresas fomentan el espíritu innovador de sus empleados? ¿Qué consejos daría? 

La energía solar es un proyecto en el que estoy empezando y me permite ver el otro lado de la innovación, y también las inversiones acumuladas en los productos presentes y los riesgos que se asumen innovando. Si intentas vender un equipo solar este mes, intentas pensar lo menos posible en sus posibilidades de optimización, y en que quizás en un año podrías conseguir un equipo con el doble de rendimiento. 

Si quieres innovar, no creo que tenga sentido quejarse de tu empresa, tu ciudad o tu país por no poder hacerlo, ya que tienes la oportunidad de elegirlos; la culpa en todo caso será tuya por no haber sabido elegir bien. El consejo que daría es el siguiente: tener cuidado con las barreras de salida que sin darnos cuenta nos vamos creando. 

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